Hay que joderse, desde hace infinito tiempo tengo un problemilla curioso: la gente me llama David. Cuando pregunto por qué me han llamado así el 99% responde con un “tienes cara de David“. Esto me sugiere que la leyenda de que por la cara se puede saber el nombre de una persona podría ser cierta, de no ser por que me llamo Víctor.
Lo más preocupante de la cuestión es que me ha ocurrido en todos (y cuando digo todos son TODOS) los sitios en los que he estado. Y ya puedo decir que he estado en muchos, muchísimos. Y da lo mismo que sea gente que conozco desde hace dos días o desde hace dos años.
En fin, supongo que el mundo quiere bautizarme de nuevo. Quizá sea una forma del karma de hacerme pagar por mis malas acciones. Un saludo grande.
J f 2008 a las 1:01 am |
no le shagas caso David… digo .. victor